Día 7
Día 7 de 7 31 de mayo

El Padre se glorifica en tu fruto. No en tu agenda.

Podés pasar 70 años en esta tierra pensando solo en vos. En dónde te divertís, dónde ganás, dónde te posicionás. Y haberla desperdiciado entera.

Bueno, hermano. Llegamos al domingo. Y quiero cerrar esta semana con algo que me pesa, me pesa de verdad, y que creo que nos tiene que pesar a todos.

Esta semana hablamos del fruto. Del terreno. Del carácter versus el don. De con quién andás. De la fuente de la que tenés que depender. Todo eso conecta con una sola cosa: Jesús dijo en Juan 15:8, 'En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto.' No dijo que el Padre se glorifica cuando llenás auditorios. No dijo cuando tenés dones impresionantes. No dijo cuando cantás bien o predicás elocuente. Dijo: en que llevéis mucho fruto.

Ahora, ¿qué es ese fruto? Esta semana lo vimos completo. Es amor que no busca reconocimiento. Es renuncia a la carne, a las pasiones emocionales, al enojo que no soltás, a la queja que te sale natural. Es humildad, que no es agachar la cabeza, sino depender de Dios porque sabés que sin Él no podés. Es carácter formado en la prueba, no en el aplauso.

Y el fruto no es para vos solo, hermano. Gente, escuchame bien. El fruto es para el prójimo. La naranja no se come a sí misma. Fluye hacia afuera. Y nosotros vivimos en una sociedad cada vez más perdida, más confundida, más llena de gente que deambula como zombies sin saber para qué está acá. Y vos y yo tenemos algo para dar. No podemos vivir solamente para nosotros. No podemos. El cristiano no puede. Es una imposibilidad de naturaleza, como el pingüino que no puede volar.

Yo le dije a mi hijo cuando cumplió 18 años, frente a sus amigos: 'Te dimos todo, te amamos, gloria a Dios. Pero eso es una bendición y un compromiso. A quien mucho le di, mucho le voy a exigir.' Y si vos te considerás bendecido, que seguro que lo sos, ese versículo es para vos. No para asustarte. Para despertarte.

"'Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.'"

Gálatas 5:22–23 · NVI

Pienso en ese cementerio de Arlington. 400.000 tumbas blancas, todas iguales. Y pienso que Dios no mira la lápida, hermano. Dios mira lo que diste mientras estabas vivo. Mira si el terreno de tu corazón estuvo limpio o endurecido. Mira si el fruto fluyó o si lo guardaste para vos. Y la oración del pastor al final de la prédica me quedó resonando: 'El que esté haciendo mal, que se arrepienta. El que esté sin ti, que te reciba. Y el que no esté dando todo, que lo dé todo, Señor, porque tú nos vas a requerir.' Eso no es amenaza. Es la realidad más amorosa que conozco.

II Versículo

"'En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos.'"

Juan 15:8 · NVI
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¿Qué hacés con esto?

¿Qué hacés con esto? Hoy, que es domingo, que es el día de volver a la fuente, hacé una sola pregunta honesta: ¿qué fruto di esta semana? No qué hice. No cuántas reuniones tuviste. ¿Qué fluyó de tu vida hacia otros? ¿Hubo amor sin reconocimiento? ¿Hubo renuncia real? ¿Hubo humildad que dependió de Dios y no de tus propias fuerzas? Si la respuesta te incomoda, bien. La incomodidad es la semilla. No la tires. Dejala entrar. Nosotros no llegamos a la iglesia a sentirnos bien nomás. Llegamos a que el Señor limpie el terreno y nos mande de vuelta al mundo con fruto.

El Padre se glorifica en tu fruto. No en tu agenda, no en tus dones, no en tu etiqueta.

Emilio
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1 comentario

Ezequiel Simari
Ezequiel Simari hace 12 h

amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza

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4 min